¿Por qué convivir con animales desde pequeños fortalece el desarrollo emocional de niños y niñas?

La ciencia demuestra que el contacto con la naturaleza y los animales favorece la empatía, el respeto, la autonomía y las habilidades sociales desde la primera infancia.

Durante muchos años, la educación infantil se enfocó principalmente en el desarrollo del lenguaje, las matemáticas y las habilidades cognitivas. Sin embargo, en las últimas décadas, la investigación educativa ha demostrado que el aprendizaje también ocurre a través de las experiencias que despiertan emociones, curiosidad y vínculos con el entorno.

Una de esas experiencias es la interacción respetuosa con los animales. Lejos de ser únicamente una actividad recreativa, diversos estudios señalan que el contacto con otros seres vivos puede convertirse en una poderosa herramienta para fortalecer el desarrollo socioemocional durante los primeros años de vida.

Desarrollo emocional infantil

Una investigación publicada en la Revista de Humanidades (Aparicio Gervás et al., 2023) explica que entre los 3 y los 6 años ocurre una de las etapas más importantes en la construcción de la personalidad.

Es durante estos años cuando comienzan a consolidarse valores, hábitos y formas de relacionarse con otras personas y con el entorno.

Según los investigadores, reconocer a los animales como seres sintientes favorece el desarrollo de:

  • Empatía
  • Respeto por la vida
  • Tolerancia
  • Cooperación
  • Resolución pacífica de
  • conflictos
  • Habilidades sociales

El estudio incluso señala que aprender a respetar a los animales puede ampliar la capacidad de comprender y respetar también a otras personas.

Educación basada en la naturaleza

La investigación explica que convivir con animales permite que niños y niñas desarrollen una comprensión más amplia del mundo natural. Al observarlos, alimentarlos, cuidarlos o simplemente compartir espacios con ellos, comienzan a comprender que existen otras formas de vida con necesidades propias.

Esta experiencia fortalece la responsabilidad y el sentido del cuidado, habilidades fundamentales para la convivencia. Los autores también destacan que este tipo de experiencias ayudan a reducir prejuicios, favoreciendo el trabajo colaborativo desde edades muy tempranas.

New Hope, primera eco-escuela de Costa Rica

Cada vez más centros educativos alrededor del mundo incorporan espacios naturales dentro de sus propuestas pedagógicas, entendiendo que el aprendizaje no ocurre únicamente entre cuatro paredes.

En New Hope, centro educativo privado ubicado en Heredia, esta visión forma parte de la malla curricular desde los primeros años mediante Nature Explorers, un espacio donde niños y niñas aprenden en contacto directo con la naturaleza y los animales.

Estas experiencias permiten observar, explorar, formular preguntas, cuidar, respetar y descubrir el entorno de manera vivencial, interactuando con una variedad de animales en un ambiente seguro y supervisado.
Más que enseñar sobre los animales, la intención es formar estudiantes capaces de convivir con respeto hacia todos los seres vivos y comprender el papel que cada uno desempeña dentro del ambiente que compartimos.

Cuando un niño o niña aprende a cuidar un animal, a observarlo con curiosidad y a reconocer sus necesidades, también comienza a desarrollar valores que influirán en la forma en que se relacionará con otras personas y con su entorno.