¿Realmente hace una diferencia aprender inglés desde pequeños? La ciencia dice que sí

Diversos estudios coinciden en que aprender un segundo idioma desde la infancia favorece el desarrollo cognitivo, social y académico.

Hablar inglés ya no es únicamente una ventaja para viajar o acceder a mejores oportunidades laborales. En un mundo donde la información, la tecnología y la colaboración trascienden fronteras, dominar un segundo idioma se ha convertido en una competencia fundamental para desenvolverse con seguridad en diferentes contextos.

Sin embargo, una pregunta frecuente entre las familias es si realmente existe una diferencia entre aprender inglés durante la infancia o hacerlo años más tarde. La evidencia científica apunta a que sí. Diversas investigaciones coinciden en que la exposición temprana a un segundo idioma no solo facilita el aprendizaje lingüístico, sino que también favorece el desarrollo cognitivo, social y cultural de los niños. 

¿Por qué la infancia es el mejor momento para aprender un segundo idioma?

Durante los primeros años de vida, el cerebro presenta una mayor plasticidad para adquirir nuevas lenguas. Este período, conocido por algunos investigadores como el “período crítico” del aprendizaje del lenguaje, facilita que los niños incorporen vocabulario, pronunciación y estructuras gramaticales de una forma más natural. 

El estudio “The Benefits of Learning English in Early Childhood” señala que aprender inglés antes de la pubertad favorece un dominio más fluido del idioma y permite desarrollar de forma integrada habilidades de escucha, expresión oral, lectura y escritura, incorporándolas a situaciones cotidianas. 

Además, desde la perspectiva del desarrollo infantil, teorías como las de Jean Piaget y Lev Vygotsky destacan que los niños construyen el conocimiento mediante la interacción con su entorno. La exposición temprana a diferentes idiomas enriquece esas experiencias y fortalece el aprendizaje.

La educación bilingüe desde preescolar permite que los niños desarrollen el inglés de forma natural y progresiva.

Los beneficios van mucho más allá de hablar otro idioma

Aprender inglés desde pequeños no solo implica adquirir una nueva forma de comunicarse. Las investigaciones muestran que el bilingüismo temprano tiene efectos positivos en diferentes áreas del desarrollo.

Un estudio publicado en la “Revista Ciencias de la Educación y el Deporte” concluye que la enseñanza temprana del inglés conlleva como:

Mayor flexibilidad cognitiva y capacidad para resolver problemas, ya que alternar entre dos idiomas estimula procesos relacionados con la creatividad. 
Mejores habilidades sociales e interculturales, al favorecer la empatía, la comunicación y la comprensión de diferentes culturas. 
Mayor confianza para comunicarse, especialmente cuando el aprendizaje ocurre mediante experiencias cotidianas. 
Un mejor desempeño académico. 

Aprender inglés significa aprender a comunicarse con el mundo

El “Future of Jobs Report 2025” del World Economic Forum identifica el multilingüismo entre las competencias que continúan siendo valoradas por los empleadores. Esto responde a una realidad cada vez más evidente, la colaboración entre equipos internacionales, el acceso a información especializada, la educación superior y muchos entornos profesionales se desarrollan en inglés.

Aprender el idioma desde la infancia permite que los estudiantes lleguen a esas etapas con mayor confianza y naturalidad, en lugar de comenzar el proceso cuando las exigencias académicas y laborales ya son mayores.

Los especialistas coinciden en que aprender un idioma requiere mucho más que asistir a clases. Una investigación sobre programas de inmersión lingüística señala que las experiencias donde los estudiantes utilizan el inglés en contextos reales fortalecen significativamente la competencia comunicativa y aumentan la autonomía. 

¿Cómo fortalece New Hope el aprendizaje del inglés?

En New Hope, el aprendizaje del inglés parte precisamente de esa visión. Más que enseñar reglas gramaticales, el objetivo es crear experiencias donde los estudiantes utilicen el idioma de manera natural y significativa desde los primeros años.

La institución complementa su programa bilingüe con iniciativas como English in Action, que promueve la práctica constante del idioma y el programa Dual Diploma, mediante el cual los estudiantes pueden obtener una doble titulación con un bachillerato estadounidense mientras desarrollan competencias académicas completamente en inglés.

El aprendizaje también se fortalece mediante experiencias de inmersión como intercambios internacionales, campamentos, competencias académicas, Model United Nations (MUN), English Fest, Spelling Bee, teatro en inglés y otras actividades diseñadas para que el idioma forme parte del día a día. 

Para aquellos estudiantes que requieren un acompañamiento adicional, New Hope cuenta con el Pull-Out Program, un servicio de apoyo personalizado que fortalece habilidades lingüísticas específicas según las necesidades de cada estudiante.